Juan Antonio Añel

Juan Antonio Añel at

Hoy me apetece hacer una reflexión que soy consciente que conllevará que se me catalogue con un nivel de prepotencia que no discutiré a nadie: uno de los mayores problemas derivados de la búsqueda de la excelencia en el trabajo propio, con un nivel de perfección y exquisitez extremos en aquello que se hace, así como de la capacidad propia para hacer las cosas de tal forma, es que cuando trabajas en equipo en muchas ocasiones te encuentras con que un elevado porcentaje de los que te rodean son unos putos incompetentes incapaces de seguir las instrucciones más sencillas, que por veces solo te hacen perder el tiempo porque has confiado en que serían capaces de razonar mínimamente por sí mismos, que hacen que te preguntes si no sería más fácil razonar con seres vivos con un cerebro mucho menos desarrollado a los que por lo menos si les repites 'ven Toby ven' tres veces te hacen caso.
Todo ello conlleva unos niveles de enfado y frustración difíciles de explicar, el preguntarse cómo es posible que esa gente logre sobrevivir al día.
Supongo que sobreviven porque realmente para lo que les conviene y les apetece (como elegir las mejores botas de fútbol o la falda más mona) sí que ponen atención. Lo que ocurre es que otras cosas como su trabajo le dan mucho por saco aunque digan lo contrario y solo quieren cobrar a fin de mes.
Quieres ser un líder o un simple jefecillo? Ahí està la diferencia. Hay quien se queja de que sus "subordinados" son incapaces de seguir las órdenes màs sencillas, que carecen de iniciativa propia y que retrasan el trabajo. El quid de la cuestión no està en el equipo, la gran mayoría de las veces. Básicamente porque tú eliges tu equipo. El problema està en que un líder no es aquel que se dedica a dar órdenes, a dirigir con mano de hierro la manera en la que se va a realizar un trabajo. Un líder inspira con el ejemplo, corrije sugiriendo y sobre todo orienta, motiva y hace que sus "subordinados" se sientan seguros de sí mismos y lo suficientemente capaces como para sugerir, participar e implicarse. Si el trabajo va a ser corregido y criticado; desvalorado y descartado por sistema; para qué esforzarse? Un líder despierta admiración y ganas de aprender. Pregúntate éso: quieren ser como tú? YO SERÉ LÍDER. JEFES TIENEN LOS INDIOS. (Imposible contenerse ante esta falta total de TODO)

Lorena Gonzalez at 2016-08-30T16:32:26Z